
Ya se que el hablar de cosas fantásticas en este blog no es lo más correcto, pero esto es una simple curiosidad.
Todos tenemos una imagen predefinida de lo que es un Ángel. Son el prototipo de la belleza, de lo divino, de lo espiritual. Pero vamos a pensar en nuestro mundo ucrónico, ese mundo en el que esta vez y sin que sirva de precedente los ángeles son reales y conviven con nosotros. ¿Entonces como serían si realmente existieran?
Si nos atenemos a las leyes físicas actuales, y dejamos de lado la fantasía, su apariencia sería más bien una aberración de la naturaleza que la imagen predefinida que todos tenemos. La primera característica del Ángel es que posee dos apéndices a modo de alas que le permiten volar fácilmente. Pues bien, pensemos en un Ángel cualquiera con un peso de 80 kg. Para que pudiera llegar a volar su envergadura alar (la distancia de punta a punta de las alas) tendría que rondar los 40 metros. Y la anchura de las mismas llegaría a los 5, 5 metros. Además para poder sostener ese par de alas su esqueleto debería ser mucho mayor que el de los humanos. Y el esternón cubriría prácticamente todo el pecho. A su vez, la espina dorsal tendría que ser de un tamaño y una fuerza sobrenatural para poder mover ese par de alas y por ello sobresaldría como el aleta de un delfín. Los hombros, la espalda y el cuello serían diferentes ya que tendría que alojar unas clavículas enormes. Y de la masa muscular necesaria para poder batir las alas ni hablamos ya.
Con todo esto, que pensáis, ¿ son ángeles o monstruos ?.
Todos tenemos una imagen predefinida de lo que es un Ángel. Son el prototipo de la belleza, de lo divino, de lo espiritual. Pero vamos a pensar en nuestro mundo ucrónico, ese mundo en el que esta vez y sin que sirva de precedente los ángeles son reales y conviven con nosotros. ¿Entonces como serían si realmente existieran?
Si nos atenemos a las leyes físicas actuales, y dejamos de lado la fantasía, su apariencia sería más bien una aberración de la naturaleza que la imagen predefinida que todos tenemos. La primera característica del Ángel es que posee dos apéndices a modo de alas que le permiten volar fácilmente. Pues bien, pensemos en un Ángel cualquiera con un peso de 80 kg. Para que pudiera llegar a volar su envergadura alar (la distancia de punta a punta de las alas) tendría que rondar los 40 metros. Y la anchura de las mismas llegaría a los 5, 5 metros. Además para poder sostener ese par de alas su esqueleto debería ser mucho mayor que el de los humanos. Y el esternón cubriría prácticamente todo el pecho. A su vez, la espina dorsal tendría que ser de un tamaño y una fuerza sobrenatural para poder mover ese par de alas y por ello sobresaldría como el aleta de un delfín. Los hombros, la espalda y el cuello serían diferentes ya que tendría que alojar unas clavículas enormes. Y de la masa muscular necesaria para poder batir las alas ni hablamos ya.
Con todo esto, que pensáis, ¿ son ángeles o monstruos ?.